Música celta. Pero… ¿Celta, celta?

Una interesante controversia sobre la Antigüedad es la que afecta a la cuestión celta. El nombre o adjetivo celta es muy usado hoy en día, y sirve lo mismo para denominar a un equipo de fútbol (el Celta de Vigo, el Celic de Glasgow) o de baloncesto (los Celtics de Boston), que para referirnos a un tipo de cultura, de música (celta), o incluso de productos (como el tabaco, marca Celtas Cortos). Los celtas, recordados como prestigiosos guerreros, fueron también el paradigma antiguo de la raza aria de los nazis (los indoeuropeos o hiperbóreos), teóricamente extendida por toda Europa y especialmente en Centroeuropa. Hoy los historiadores tiran por tierra todos estos tópicos o estereotipos, y parecen haber llegado al acuerdo de no poder otorgar una unidad étnica a todos aquellos grupos históricos que han sido denominados “celtas” en algún momento.

celticmusic

Cuando se habla de los celtas o se adjetiva algo como celta, la realidad afectada puede estar situada en buena parte de Europa: celtas serían los gallegos, celtas también los franceses, aunque especialmente los bretones, y celtas serían, especialmente, las islas británicas, aunque no tanto Inglaterra, pero sí Irlanda, Gales o Escocia. Estoy caricaturizando el asunto, lo siento, ya voy a lo académico. El yacimiento clásico del que se ha hecho derivar toda la cultura celta –fechable entre el 700 y el 450 a.d.C.- es el de Hallsttat, cerca de Salzburgo, y las teorías clásicas que yo estudié en la cartera de Historia decían que aquella cultura hallsttáltica -heredera de la de los Campos de Urnas- se había extendido por toda Europa de manera fulgurante gracias a su superioridad técnica, basada en el dominio de la metalurgia del hierro.

A partir de ahí, tratar de hallar unas características comunes a todos los grupos humanos que han sido denominados celtas… hoy resulta muy complicado. El hecho de que en yacimientos alejados se encuentren elementos similares, no tiene por qué significar que se haya producido una conquista celta, sino que algunos elementos culturales se van imponiendo como consecuencia del contacto cultural, comercial, o incluso a través de la emigración. Lo seguro es que los celtas no pudieron contar con una organización estatal que les permitiera realizar una conquista a gran escala y constituir un estado de amplias fronteras.

Como señala Juan Manuel Orgaz, gracias a los comentarios de Julio César en la “Guerra de las Galias” hemos podido conocer a los druidas, y de ahí se ha desatado también toda una literatura fantástica ligada a la dimensión mágica de los celtas, que en época medieval se replicó gracias a los textos del denominado Ciclo Artúrico, llevando el Grial hasta el mundo celta. Otra interpretación de lo celta está, por tanto, ligada a la ficción fantástica, a la adivinación, a la existencia de druidas, como nuestro querido Panoramix, y de otros elementos mitológicos, en lo que constituye un nuevo error conceptual, una nueva construcción errónea del pasado que, en cualquier caso, ha hecho fortuna y se extiende como la pólvora. La magia y las religiones antiguas se mezclan en nuestra evocación del círulo de rocas de Stonehenge, en el sur de Inglaterra.

La mención de las lenguas célticas no deja de ser otro tópico historiográfico, otro de los errores históricos ligados al tema, igual que el hecho de considerar celtas a los sonidos de las gaitas, la flauta travesera o el violín, es decir, a la música folk que no usa instrumentos musicales modernos o electrónicos… como si los “celtas” de antaño hubiesen tocado alguna vez la flauta travesera o el violín. Que conste que a mí me gusta ese tipo de música, de la que fueron paradigma Enya, Sidney O’Connnors, The Corrs, o ya Mago de Oz en España, pero celta, celta… lo que se dice celta, no es. Seguramente todos aquellos pueblos harían su música como podían, pero no disponemos de las fuentes adecuadas para comparar el Runaway de The Coors, o la banda sonora de El Señor de los Anillos, compuesta por Enya, con los cánticos tribales de aquellos pueblos protohistóricos que nunca pudieron escuchar sus propias creaciones musicales en los Cuarenta Principales.

Para saber más: J.M. Orgaz, (2010). El final de los celtas. La esencia céltica: un mito literario más. LVCENTVM. 29. 187-189.

Acerca de imugueta

Soy profesor de Historia Medieval en la Universidad Pública de Navarra. http://www.unavarra.es/pdi?uid=2159
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