La conspiración de 1512: nos quieren robar nuestra Historia ¿En serio, tío? ¿Quién? Los historiadores navarros

Aunque no sea una cuestión de actualidad, hace tiempo que quería hacer este post para comentar el libro ¿Por qué lo llaman anexión cuando quieren decir conquista? del genial humorista gráfico César Oroz. No es habitual que alguien haga una crítica a César Oroz, porque sus dibujos gustan a casi todo el mundo, y a mí también. Sin embargo, quería comentar más que el libro en sí –que a mí me gusta-, el título –que en cambio no me gusta.

Al margen de las interpretaciones que se puedan hacer de la conquista de Navarra, y de las que se han hecho en 2012 con motivo de los 500 años de la intervención militar castellana, creo que hay una cuestión más importante: me refiero a que es legítimo que cada uno interprete la Historia libremente. Lo que ocurre –a mi modo de ver- es que no lo hace igual de bien alguien que no posee preparación, que alguien que sí la tiene. En Navarra se ha dado la curiosidad de que el conjunto de historiadores profesionales, compuesto por catedráticos, profesores universitarios, doctorandos en fase de realización de tesis, o técnicos de archivo, han sido desacreditados públicamente y de manera global, por parte de personas que, o no tenían el título de historiador, o que en el mejor de los casos no se dedicaban propiamente a la investigación histórica (algunos incluso eran ante todo, políticos).

Entre 2011 y 2013 las editoriales próximas a los colectivos culturales Nabarralde y Nafarroa Bizirik –de inspiración nacionalista vasca- publicaron unos 32 libros sobre la conquista de Navarra, según mis datos. Las instituciones públicas, contando especialmente con investigadores universitarios, publicaron 5 libros con motivo de esta conmemoración. Los números lo dicen todo: los historiadores académicos escribieron seis veces menos libros sobre la conquista de Navarra que los que no están en los centros de investigación.

La explicación es muy sencilla. Si leemos el blog de Pedro Esarte “Quién es quién, cada quien; Nor, Nori, Nork“, o su actual blog, lo podemos entender: todos los historiadores navarros que están en las instituciones son paniaguados de los gobiernos conservadores de Navarra, no son independientes y además, conscientemente conspiran para ocultar a los navarros SU Historia. Algunos de estos historiadores habrían obtenido sus cargos de forma dudosa, y la acumulación de publicaciones y de títulos en su currículum sería altamente sospechosa, por fraudulenta.

La idea no es exclusiva de Pedro Esarte, y la podemos encontrar en numerosos libros, publicados especialmente por la editorial Pamiela (aunque no todos los libros de esta editorial son iguales, que conste). Sobre todo, quiero incidir en que la idea de la supuesta conspiración historiográfica por parte de los historiadores navarros “oficialistas” se está difundiendo a los cuatro vientos. Es verdad que históricamente se intentó negar la realidad de que Navarra hubiera sido conquistada militarmente, y que durante mucho tiempo se habló sólo de incorporación, destacando así el término jurídico real, que parecía inocuo, pero ocultando la palabra conquista. Ahora bien, hay que decir que en los últimos veinte años –como bien decía en una entrevista en Diario de Navarra el joven doctor José Miguel Escribano- hay un consenso total entre los historiadores navarros al hablar de conquista. Conquista, sí. Ya a ningún historiador actual le escuece ese concepto. Por tanto, la teoría de la conspiración se la pueden ahorrar, y las dudas sobre la honradez del colectivo de historiadores navarros, también. La interpretación de la Historia es libre, y nadie merece los insultos e insidias que se han vertido sobre algunos de los mejores investigadores que tenemos, de diferente signo político, además. El debate histórico es positivo, pero debe hacerse de manera cordial, constructiva y sobre todo, educada. Esarte, como protagonista paradigmático de la controversia desatada por Nabarralde, fue de todo menos educado o constructivo.

De ahí que no me guste el título del libro de Oroz. Emulando el título de la conocida película ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?, suelta este gag que seguramente es gracioso y que posee un buen tirón comercial, pero que perpetúa la idea –ya muy antigua- de la conspiración de los historiadores para ocultar la “conquista” militar de Navarra a partir de 1512. Además, lo siento por César Oroz pero la palabra anexión es del todo incorrecta, pues en los debates historiográficos no se ha utilizado, al no ser un término jurídicamente correcto para el caso navarro.

Para algunos, resulta que los culpables de que no se conozca la Historia son los terribles historiadores. Igual que cuando se excavaba en la plaza del Castillo los culpables del supuesto expolio patrimonial eran los arqueólogos. Esta es la idea que me gustaría desterrar, porque nuestros historiadores y arqueólogos son, al menos, honrados. Buenos o malos, será opinable, por supuesto. Así que digo yo ¿Por qué algunos lo llamarán Historia, cuando quieren decir política?

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Acerca de imugueta

Soy profesor de Historia Medieval en la Universidad Pública de Navarra. http://www.unavarra.es/pdi?uid=2159
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